Bogavante con trufas al cava

Ingredientes

  • 2 bogavantes de tamaño medio
  • 1 botecito de trufa negra (tuber melanosporum)
  • 1 botellín pequeño de cava o champán
  • 1 loncha de queso chedar o queso rallado
  • 250 cc de nata de cocina (1 tetrabrick pequeño)
  • Mantequilla (una nuez)
  • Aceite de girasol (20 cc)
  • Coñac (10-20 cc)

Instrucciones

  1. Si los bogavantes están frescos, se ponen a cocer en agua con sal, (3 cucharadas soperas, por litro) y un poco de caldo de pescado o un ramito de algas (Wakabe, hijiki, kombu…).
  2. Para este plato, basta con que el caparazón del bogavante cambie de color (poco hecho), para retirarlo del fuego. Se retiran y se dejan atemperar.
  3. En un cazo pequeño se pone a fundir la mantequilla, con el aceite de girasol (para evitar, que la mantequilla se caramelice). Cuando se ha fundido, se pone el fuego muy bajo, se le añade la nata y si se han cocido los bogavantes, un chorrito del caldo de cocción.
  4. Alternativamente, se pueden hacer directamente en el horno (180º 15 minutos) gratinando desde un principio.
  5. Se extraen las trufas del bote, con cuidado y se pican muy finamente.
  6. El líquido del bote y un volumen equivalente de coñac se añaden al cazo que contiene la preparación de nata/mantequilla. Se deja unos 5 minutos, a fuego bajo hasta que comience a hervir. Se añade entonces, poco a poco el botellín de cava, con precaución ya que se genera una gran cantidad de espuma. Cuando la salsa haya absorbido todo el cava se deja espesar 10 minutos y a continuación se le añade el picadillo de trufas. Se deja otros 5 minutos al fuego y finalmente se añade el queso chedar finamente picado y se remueve hasta que se disuelva.
  7. Se abren por la mitad, los bogavantes y se coloca cada mitad en su plato. Se cubren generosamente con la salsa caliente y se meten en el horno a gratinar (200 º C), solamente 2-3 minutos.

Resultados:

  1. Es un plato de presentación espectacular (ojo, que el plato sacado del horno puede quemar). Si se tiene un buen bogavante, la salsa de trufas, realza muchísimo el sabor. El resto de la salsa, se puede dejar en una salsera en mitad de la mesa, para aquellos comensales que quieran repetir salsa. Es un plato ideal para celebraciones Navideñas o similares. Se recomienda acompañarlo de un blanco afrutado y ligeramente ácido (Godelló o Albariño).

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