Cena de Donostia

LLegó el día y lo celebramos, y comimos, bebimos, bailamos y, por supuesto, tocamos el tambor, porque no hay una noche de San Sebastián que se precie si no la celebramos al ritmo de las marchas de Sarriegui.

En un ambiente muy agradable y con una cena preparada por Alberto Penayo y su equipo que gustó a los participantes, se inició una noche siempre larga en la que la música, el buen ambiente y los tambores fueron protagonistas.

Gracias desde aquí a quienes quisisteis participar de esta fiesta tan entrañable para todos los donostiarras. 

Nos vemos el próximo año.

 

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